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Los cuatro objetivos de la psicología: ¿Qué son?

¿Cuáles son los objetivos de la psicología? La psicología es el estudio científico de la mente y el comportamiento.

Es una disciplina multifacética de las ciencias e incluye muchos subcampos de estudio, como el desarrollo humano, el comportamiento social y los procesos cognitivos.

La psicología se centra en la comprensión de las emociones, la personalidad y la mente de una persona a través de estudios científicos, experimentos, observación e investigación.

El estudio de la psicología tiene cuatro objetivos: Describir, Explicar, Predecir y Cambiar/Controlar.

¿Cuáles son los objetivos de la psicología?

Aquí vamos enumeras y explicar cuales son los principales objetivos de la psicología a continuación.

  1. Describir

Describimos cosas todos los días sin pensar ni esforzarnos conscientemente, pero la descripción de la psicología tiene un significado ligeramente diferente al de la descripción que hacemos en nuestro día a día.

Describir con precisión un problema, una cuestión o un comportamiento es el primer objetivo de la psicología.

Las descripciones ayudan a los psicólogos a distinguir entre comportamientos típicos y atípicos y a obtener una comprensión más precisa de los comportamientos y pensamientos humanos y animales.

objetivos de la psicología

Una variedad de métodos de investigación, como los estudios de casos, las encuestas, las auto pruebas y la observación natural, permiten a los psicólogos perseguir este objetivo.

  1. Explicar

Además de describir, los psicólogos buscan poder explicar los comportamientos.

El objetivo de la explicación es proporcionar respuestas a las preguntas sobre por qué las personas reaccionan a ciertos estímulos de determinadas maneras, cómo varios factores afectan a las personalidades y a la salud mental, etc.

Los psicólogos suelen utilizar experimentos, que miden el impacto de las variables en los comportamientos, para ayudar a formular teorías que expliquen aspectos de los comportamientos humanos y animales.

Muchos psicólogos han desarrollado numerosas teorías a lo largo de los dos últimos siglos para explicar diversos comportamientos humanos.

Algunas teorías han sido desacreditadas o sustituidas por hallazgos más recientes, mientras que otras han perdurado y mantenido su aceptación por la comunidad científica.

Algunas teorías se centran en explicar pequeños aspectos del comportamiento humano, como la teoría del condicionamiento clásico.

Otras se proponen describir el comportamiento humano en su totalidad, como las ocho etapas del desarrollo humano de Erickson y la teoría freudiana de la personalidad de Freud.

  1. Predecir

El tercer objetivo de la psicología es predecir cómo pensarán y actuarán los seres humanos y los animales.

Al examinar el comportamiento observado en el pasado describiendo y explicando, los psicólogos pretenden predecir cómo puede aparecer ese comportamiento de nuevo en el futuro, así como si otros podrían mostrar el mismo comportamiento.

Los psicólogos pueden utilizar los conocimientos extraídos de estudios anteriores para predecir por qué, cuándo y cómo podrían producirse en el futuro los comportamientos observados.

Los psicólogos pueden entonces prever un patrón de comportamiento.

Al ser capaces de predecir patrones de comportamiento, los psicólogos pueden comprender mejor las causas subyacentes de nuestras acciones.

La predicción, al menos en teoría, da a los psicólogos la capacidad de cambiar o controlar el comportamiento, el último objetivo de la psicología.

  1. Cambio/Control

La psicología tiene como objetivo cambiar, influir o controlar el comportamiento para realizar cambios positivos, constructivos, significativos y duraderos en la vida de las personas e influir en su comportamiento para mejor.

Este es el objetivo final y más importante de la psicología. Estos cuatro objetivos de la psicología no son tan diferentes de la forma en que uno interactúa naturalmente con los demás.

Supongamos, por ejemplo, que alguien hizo algo que no debía hacer, y esta acción tuvo un impacto negativo en su vida.

Es posible que quieras tratar de ayudar o resolver el problema y las siguientes preguntas podrían pasar naturalmente por tu mente:

  • ¿Qué ha pasado? (describiendo)
  • ¿Por qué lo han hecho? (explicando)
  • ¿Qué pasaría si hicieran esto? (predecir)
  • ¿Qué pueden hacer la próxima vez para alcanzar un resultado diferente? (cambiar)

La principal diferencia entre que nosotros nos hagamos estas preguntas y un psicólogo o profesional de la salud mental es el alto nivel de educación y formación que un psicólogo aporta a los procesos de explicación, predicción y cambio.

La mayoría de la gente se hace estas preguntas a nivel superficial, pero estos profesionales formados se especializan en encontrar formas de facilitar cambios positivos duraderos en las personas.

¿Cómo pueden ayudarle los cuatro objetivos de la psicología?

Un ejemplo perfecto de los cuatro objetivos en acción y de cómo pueden ser útiles en nuestra vida cotidiana lo encontramos en el experimento con perros, se dio cuenta de que sus perros salivaban cada vez que veían que el técnico del laboratorio les traía la comida.

Dedujo que se trataba de un comportamiento aprendido, ya que los perros no habían reaccionado así inicialmente.

Sin embargo, con el tiempo, los perros llegaron a entender que el técnico era quien les traía la comida y, una vez que empezaron a asociarlo con la comida, automáticamente empezaron a excitarse y a salivar cada vez que lo veían.

¿Cómo puede utilizar los cuatro objetivos en su vida?

Si estás intentando cambiar algo en tu vida o desarrollar un hábito más saludable, considera la posibilidad de utilizar los cuatro objetivos. Para empezar, visualiza tu objetivo.

¿Qué es lo que quieres? Una vez que tengas ese objetivo en mente, empieza a describirlo: escribe tus pensamientos, tus sentimientos y la situación de tu vida.

Esto puede ayudarte a desglosar y aclarar tus pensamientos. También puedes hacer una lista, crear un mapa mental o elegir otras formas de registrar tus pensamientos. Intenta ser lo más detallado posible.

Explicar es el proceso de intentar averiguar por qué ocurre algo, y esto puede hacerse reflexionando sobre una experiencia personal que pueda contener algún tipo de explicación para tu hábito o comportamiento.

Hacerse preguntas del tipo por qué puede ser útil para alcanzar el objetivo de la explicación.

Si el hábito que desea cambiar es morderse las uñas, por ejemplo, puede que haya observado al describir sus sentimientos que su trabajo es estresante y le mantiene en un escritorio cuando preferiría dedicarse a un mayor movimiento.

Entonces podría darse cuenta de una explicación: podría estar mordiéndose las uñas porque busca una actividad física o sensorial durante el trabajo.

Tomar notas de la descripción y la explicación podría ayudarte a ser capaz de predecir futuros pensamientos y comportamientos.

Si tienes un día lleno de trabajo de escritorio estresante, podrías prever que acabarás mordiéndote las uñas a lo largo del día.

A partir de esta predicción, puedes intentar cambiar el hábito por algo más sostenible, como apretar una pelota antiestrés, un poco de masilla u otro objeto sensorial que no dañe tus uñas.

Si funciona, habrás alcanzado el cuarto objetivo de cambio/control.

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